Entrevista con Antonio Escobar (II)

Pregonero del Carnaval de Morón 2016

Antonio-Escobar-Pregonero-2016-Fotografía-de-Fidel-Meneses

Publicamos la segunda parte de la entrevista que mantuvimos con Antonio Escobar Gutiérrez (Morón de la Frontera, 1960), pregonero del Carnaval de su pueblo en 2016. De nuevo son algunos de sus amigos y compañeros —también sus hijas— quienes le piden opinión sobre diversos temas relacionados con el Carnaval, una expresión popular, hoy masiva y polifacética, en cuya cimentación colectiva Antoñito ha tenido mucho que ver.

Legitimado por su experiencia y conocimiento directo, por su rigor y buen hacer en la dirección de innumerables agrupaciones, el pregonero habla claro del Carnaval y su organización, de concursos y repertorios, del espíritu de la fiesta, de la amistad, el esfuerzo y la dedicación.

Y todo ello sin adelantar nada del pregón que «el Maestro» pronunciará este domingo 7 de febrero en el Teatro Oriente (12:00) de Morón de la Frontera.

 
Agenda Atalaya / Fotografías: Fidel Meneses y Archivo Agenda Atalaya.

 

Alfonso Luna: Antonio, ¿no crees que se ha perdido un poco el espíritu carnavalero de antaño, y ahora muchos utilizan el Carnaval para lucimiento personal y sentirse protagonista por unos días?

No puedo yo saber qué siente cada cual cuando decide ser parte activa del Carnaval ni saber cuáles son sus pretensiones. A mí, sinceramente, lo que me importa y me interesa es ver tantísimas personas que, de un modo u otro, contribuyen a hacer cada día más grande esta fiesta. Y digo más grande no por su tamaño, sino por su grandeza como expresión popular.

 

Juan Antonio Valiente (Toni del Kiosco): Siendo el Carnaval de ahora tan popular y multitudinario ¿qué crees que queda, si es que queda algo, de ese carnaval minoritario de los primeros años?

Queda el espíritu de aquel Carnaval que se empeñó en salir a la calle a cantar, a disfrazarse y a divertirse. En aquellos primeros años no estaba del todo bien visto ser murguista o salir con un disfraz a la calle, pero ya hace muchos años que este pueblo superó aquellos prejuicios, y hoy es un pueblo carnavalero por los cuatro costados gracias al espíritu de aquel carnaval minoritario de los primeros años, que aún permanece vivo.

 

 

1988-Esclavos-Pantano2-archivo-Seco
Comparsa Esclavos de Galeras (1988) por el Pantano. Fotografía cedida por José Luis Delgado «Seco».

 

José Carlos Valverde: Uno de los dilemas que como escritor para el mundo del carnaval he tenido desde mis comienzos era la denominación de «carnavalero». En algunas entrevistas he manifestado que fui un turista para el mundo del Carnaval, ya que me apasionan las composiciones, pero he de confesar que me cuesta mucho disfrazarme. ¿Qué diferencias existen entre el carnavalero, miembro de una agrupación, y el amante del Carnaval que tan solo se disfraza y acude a los festejos tradicionales?

Amantes del Carnaval pueden serlo ambos en igual medida, pero es indiscutible que el miembro de una agrupación dedica un tiempo y un esfuerzo que no tiene que realizar quien se limita a disfrazarse, o a acudir a un lugar donde se está cantando, y eso, lógicamente, tiene su importancia, porque ese trabajo y dedicación hay que saber reconocérselo a las personas que salen en alguna agrupación. Dicho esto, considero que tiene que haber amantes del Carnaval en todos los frentes. No todos tienen que salir a cantar, porque en esta fiesta también hacen falta los escuchantes y espectadores.

 

¿Deberían tomar también parte en las decisiones organizativas, al igual que los miembros de la Federación de Peñas y Agrupaciones del Carnaval de Morón (FEPAC)?  

Supongo que todo el mundo tiene algo que decir o sugerir, pero creo que la organización del Carnaval debe recaer en personas que aman y sienten la fiesta. Personas que, por su trayectoria, han adquirido unos conocimientos que pueden y deben poner al servicio del Carnaval. En este sentido, creo que con la FEPAC se abre un nuevo tiempo muy positivo para la organización de esta fiesta.

 

Francisco Valiente, «el Tienda»: Pregonero, ¿está la institución municipal a la altura de esta nuestra fiesta? Y no me refiero a lo económico sino a dedicación y respeto.

Hasta hoy nunca ha estado nuestro ayuntamiento a la altura del Carnaval de Morón. Ha habido años mejores pero, en general, ha demostrado una falta de interés evidente. Incluso hubo años con una gestión desastrosa y una falta de respeto clarísimo. Creo que el Carnaval molesta, es incómodo al poder, y claro, un movimiento o una expresión popular que se dedica a señalar las cosas negativas del gobierno de turno, y a criticar sus desmanes, no puede contar luego con la simpatía de esa institución que ha sido criticada. Otras fiestas más complacientes sí obtienen el máximo de los respetos y un decidido respaldo de la institución.

 

Antonio-Escobar-y-Pedro-Parreño-Foto-de-Fidel-Meneses
Antonio Escobar y Pedro Parreño en un ensayo de la murga Las verdades del ojaneta. Foto de Fidel Meneses.

 

Agenda Atalaya: ¿Tienes alguna idea para mejorar el pasacalles actual?

El pasacalles de Morón es caótico pero se trata de un desorden organizado. Parece que no tiene orden ni concierto pero al final siempre transcurre sereno, y la normalidad se impone durante todo su recorrido. Quizás ayudaría a mejorar su fluidez insertar más grupos de música o charangas, de modo que fueran creando sectores, y marcaran el ritmo en el que debe avanzar cada uno de ellos dentro de la gran masa de gente.

 

Paco Medina: ¿Por qué no se ha presentado nunca la comparsa de San Francisco en el concurso del Carnaval de Cádiz?

Porque nada se nos ha perdido a nosotros allí. Y cuando digo allí me refiero al concurso, que no en Cádiz, porque nuestra comparsa estuvo cantando en sus calles y todo fue muy bonito. En Cádiz escuchan a cualquier agrupación que llegue de fuera. El pueblo gaditano te da la gloria, escucha tus coplas, te muestra su respeto y te hacen sentir como en tu propia casa, pero presentarte a su concurso es otra cosa. Ellos cuentan con muchas y muy buenas agrupaciones locales que recogen el sentir del pueblo gaditano. Creo que no necesitan agrupaciones llegadas de otros lugares. Los gaditanos tienen sus formas y sus gustos propios, y se ríen o se enamoran de sus cosas, de sus rincones, del mismo modo que denuncian en sus letras sus problemas, y eso es lo que ellos premian en su concurso. Porque nosotros también le cantamos y nos reímos o enamoramos de nuestras cosas, y eso en el concurso del Falla no lo van a valorar, porque tienen cientos de agrupaciones locales a las que prestarles más atención en su concurso y es normal.

Nuestra comparsa se presentó en varias ocasiones en el concurso de Alcalá de Guadaira y allí sí valoran, o valoraban entonces, la forma de cantar de Morón porque todo les era más cercano. Somos dos poblaciones vecinas y en Alcalá no resulta extraño el estilo de las comparsas de Morón. Esperaban y agradecían cada año la llegada de nuestras comparsas porque tenían pocas agrupaciones y necesitaban las que llegaran de fuera. Y te mostraban su agradecimiento no solo en forma de premios. Creo que estas son las razones por las que nosotros nos presentábamos en el concurso de Alcalá y no lo hicimos nunca en el Cádiz.

 

José Carlos Valverde: ¿Es posible crear un repertorio para salir a representar nuestro carnaval a los diferentes certámenes provinciales y regionales, y que al mismo tiempo llegue con fuerza a los moronenses? ¿O por el contrario es necesario elegir hacia dónde enfocar tus composiciones?   

Si optas por un repertorio en clave propia, con temas locales, difícilmente puedes conectar con la gente del otro lugar al que vas. Del mismo modo que dejarás de conectar con tu gente si no tocas la temática local, o la tocas poco. Efectivamente, el enfoque de las composiciones de una agrupación tiene que estar previamente definido, conocer de antemano a qué público quieres dirigir tu mensaje y hablarle en su mismo idioma.

 

Antonio-Escobar-Pregonero-2016--CSO-Julio-Velez-Fotografía-de-Fidel-Meneses
Pedro Gallardo, Antonio Escobar, David Mena y Antonio Garrocho. Murga Las verdades del ojaneta (2016). Foto Fidel Meneses

 

Agenda Atalaya: Hace tiempo que tus iguales empezaron a llamarte el Maestro. ¿Qué implica dirigir o coordinar una agrupación, cómo te gusta hacerlo a ti?

En Morón al director de una agrupación se le llama maestro y a mí me llena de orgullo que mis compañeros me llamen cariñosamente así. Dirigir una agrupación de carnaval, en mi caso al menos, ha consistido en ser una especie de coordinador de grupo que pone en conexión todas las habilidades que se dan en el mismo, y en marcar las pautas en el desarrollo de los ensayos. A mí me gusta dirigir la agrupación teniendo siempre en cuenta a todos. No es que haya que estar permanentemente preguntando cómo preferimos hacer tal o cual cosa, pero sí me gusta tomar el pulso al personal y conocer su opinión antes de decidir sobre un determinado asunto.

 

¿De quiénes aprendiste a hacerlo, quiénes fueron tus maestros?

Esto de estar al frente de la agrupación lo fui aprendiendo sobre la marcha. En nuestro caso, el grupo ha ido eligiendo el maestro sin decirlo expresamente. El grupo empieza a atribuirle ciertas funciones a uno de sus miembros, alguien empieza a adoptar ese rol en el grupo y, cuando te das cuenta, de forma natural, hemos puesto a alguien a dirigir la agrupación.

 

Algunos consideran que eres la persona idónea para dirigir un Coro carnavalero en Morón. ¿Te ves?

¿Quién dice eso? No, no me veo yo en esas lides.

 

Antonio-Escobar-Pregonero-2016--CSO-Julio-Vélez-Fotografía-de-Fidel-Meneses
Antonio Escobar, David Mena, Antonio Garrocho, Luis Pol, Manuel Villaú, Francisco Valiente (tapado), Pedro Parreño y Pedro Gallardo. Foto de Fidel Meneses.

 

Julia Escobar: 1979 fue el año de tu debut en el Carnaval y desde entonces has salido en muchas comparsas, chirigotas y murgas. Pero, en cuanto a las agrupaciones que has disfrutado como espectador, ¿alguna que te ha gustado tanto como para decir «me hubiera gustado salir con ellos»?

Muchas agrupaciones de las que han salido en Morón me han gustado: comparsas, chirigotas, murgas y cuartetos con las que he disfrutado de lo lindo. Pero si me pones en el aprieto de decir con cuál de ellas me hubiera gustado salir, me decido por una comparsa de Carlos Pol, La Calle Alegría, y la chirigota de Carlitos Azogue de 2014, Los Istiercos.

 

Agenda Atalaya. Antonio, ¿«la vida es como un pasacalles, no importa si tienes o vales…»?

Esa letra de mi amigo Pago Prado, que formaba parte del popurrí de nuestra comparsa Pasacalle, sintetiza perfectamente el poco valor de lo material y lo efímero de la vida.

 

Samuel Gallardo y Antonio Castro: Si tuvieras que elegir una sola cosa, ¿con qué te quedarías, a lo largo de todos estos años, de tu paso por el Carnaval?

Con la oportunidad que me ha brindado de fraguar amistades para toda la vida.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *