«Lo que no se comunica no existe»
Gabriel García Márquez

Entrevista con Curri Carrillo

Pregonero de la Semana Santa de Morón

 

Francisco Javier Carrillo Sierra es cariñosamente conocido como Curri Carrillo, periodista de Morón de la Frontera, de 47 años, nacido en Sevilla el 3 de abril de 1968, si bien presume de su condición y de sus raíces moroneras por todos los lugares por los que ha pasado a lo largo de su trayectoria vital y profesional.

Curri se considera una persona normal y corriente. Un cofrade anónimo, un hombre de fe, creyente y apasionado por la Semana Santa y por Morón, un legado que recibió de su familia. Su padre, Pepín Carrillo, salió de nazareno en la Hermandad de la Santa Cruz (Compañía) en su niñez y, posteriormente, en la del Cautivo y durante muchos años en la de Jesús, siendo clavero de las dos últimas.

Ahijado del cantaó José Menese, Curri Carrillo fue bautizado en la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel de Morón e hizo la Primera Comunión en el patio del Colegio Público El Llanete (Luis Hernández Ledesma), cercano a la Parroquia de San Francisco de Asís. Terminó sus estudios de EGB en el Colegio Salesiano San Juan Bosco y comenzó el Bachillerato en el Instituto de Secundaria Fray Bartolomé de las Casas, también de nuestra localidad, hasta que en enero de 1984 su familia se trasladó fuera de Morón durante varios años, en concreto a Cuevas del Almanzora (Almería), aunque nunca perdieron el contacto con su ciudad natal.

En esta entrevista de su amigo Antonio Miguel Morales conocemos más de cerca al periodista de la Agencia EFE, moronero y cofrade, que el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Morón eligió como anunciador excepcional del Pregón de la Semana Santa 2016, un acto que tendrá lugar mañana domingo 13 de marzo en el Teatro Oriente de Morón de la Frontera a las 12:30 con la intervención de la Banda Municipal de Música y de Carlos Carrillo Sierra, presentador del pregonero.

 

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Las saetas a veces revelan una vertiente social de la Semana Santa que a mí me fascina. ¿Hay alguna saeta que te marque?

La saeta es un rezo cantado, una oración que sale del alma, un quejío jondo que implora, un desgarro que surge de adentro, una voz y un testimonio de fe que conmueven. Es una de las estampas más estremecedoras de nuestra Semana Santa y, es verdad, algunas tienen un componente social muy marcado, como todo lo que surge del pueblo. Le tengo especial cariño a una que descubrí a través de mi padre, Pepín Carrillo, un enamorado de Morón y del flamenco, un aprendiz de lo jondo, como él se definía, y también gran cofrade. La escribió el gran poeta y pintor de La Puebla de Cazalla Francisco Moreno Galván, buen amigo de mi padre, autor de las letras de mi padrino, José Menese, y que fue un puntal en su vida personal y artística. Esta saeta la grabó en 1974 Diego Clavel, otro gran artista morisco.

 

Llevarla poquito a poco,
capataz, cortito el paso
porque se ‘ajoga’ de pena
y lleva los ojos rasos
de lágrimas como perlas.

Lo bajaron del madero
y en sabanas pusieron
su cuerpo descolorío,
su Madre pregunta al cielo:
‘¿qué delito ha cometío?’.

 

Juan González, Antonio y Curri Carrillo en 1975.

Juan González, Antonio y Curri Carrillo en 1975.

 

¿Qué significa para ti la Hermandad?

Soy hermano desde muy niño de las hermandades de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Fuensanta y de Nuestro Padre Jesús Cautivo. En mi casa siempre ha habido túnicas, capirotes, medallas, ropa de costalero, de monaguillo…

En el Cautivo salí de nazareno de pequeño hasta los 15 años, cuando mi familia tuvo que marcharse de Morón, en concreto al norte de Almería. Con la de Jesús salí por primera vez en 1972, con 4 años, y desde entonces mantengo una relación muy estrecha. Llevo veinticinco años como hermano costalero bajo las trabajaderas de Nuestro Padre Jesús, donde llegué a coincidir varios años con mis dos hermanos, Antonio y Carlos, una experiencia entrañable e inolvidable.

Por ello, mi Hermandad es todo, mi vida, mi familia. Bajar a la Ermita, acercarme a Jesús y a su Madre de los Dolores es paz y fe, es estar en nuestra casa, que además está siempre abierta a todo el mundo porque el Señor de Morón es la devoción de todo un pueblo.

 

San Juan, Virgen de los Dolores y Jesús Nazareno.

San Juan, Virgen de los Dolores y Jesús Nazareno.

 

Háblame de los carnavales que has visto en tu casa.

La verdad es que en mi familia no somos muy carnavaleros, en parte porque el resurgir del Carnaval en nuestra ciudad coincidió con la etapa en la que nosotros estábamos lejos. Recientemente se ha editado un cartel con una foto de mi padre con una murga en 1967 en el Pozo Nuevo, delante de la zapatería de mi familia, de mi abuela Rosarito Salcedo. Siendo sincero he de decir que mi padre, Pepín Carrillo, respetaba todas las tradiciones, pero no era carnavalero; sino humildemente creo que era muy buena gente. Lo que verdaderamente le enamoraba era el flamenco y una reunión con buenos amigos. En ese contexto, aquel domingo 29 de enero de 1967 estaba con unos matrimonios amigos tomando unas tapas y bebidas en su casa, vio abajo cantando a la murga y los invitó a subir para ofrecerles una copita y unas viandas. Doce años después, en 1979, recuerdo que también hizo lo mismo con la murga Los Revivíos, de la que formaba parte su compadre José María Romero Asensio El Perrequeque.

 

2003-Curri-Carrillo-Cuadrilla-Jesús

 

Hablas siempre con fascinación de tu cuadrilla de costaleros. ¿Me puedes hablar de ello? 

Mi cuadrilla de costaleros, mi gente de abajo, son mis hermanos. Es mi familia, mi vida. Compartimos alegrías y tristezas, nos ayudamos siempre y estamos pendientes todo el año de los problemas de todos. Cada mañana del Jueves Santo, el día antes de salir, vamos al cementerio a honrar a nuestros capataces y costaleros que nos siguen acompañando cada Madrugada desde la Gloria. Eso lo resume todo.

Tengo el privilegio de llevar veinticinco años en mi cuadrilla, eso me ha permitido conocer y hacerme hermano de decenas y decenas de compañeros, gente muy buena de Morón, de todas las profesiones y sectores, a los que quizás no habría tenido la oportunidad de conocer en mi vida. Imagínate los vínculos, la unión y la fraternidad que se generan en todo ese tiempo, porque además compartimos la misma devoción y la misma fe. Creo que nadie que sea costalero lo puede ser simplemente porque le guste, por afición o por figureo, sino porque es creyente, tiene fe y ama y siente la imagen que porta. Hay un sentimiento religioso, una trascendencia.

 

Cautivo

Jesús Cautivo.

 

¿Cambiarías algo de la Semana Santa?

Creo que nuestra Semana Santa goza actualmente de un gran esplendor y de un gran arraigo en Morón. Además de su componente religioso, que es lo esencial, contribuye a engrandecer nuestro pueblo con todo su patrimonio artístico y desde el punto de vista antropológico y social, y también a generar riqueza por ser un foco de atracción turística y para la hostelería.
Creo, quizás, que habría que seguir incidiendo más en la necesidad de recuperar la esencia, la religiosidad, y ponerla por encima de otros aspectos que son más superfluos y materiales, ahondar en la raíz y relativizar lo superficial.

 

También hay un aspecto muy desconocido y realmente valioso de nuestras hermandades: su dedicación al ser humano a través de la gran labor social y de asistencia que hacen todo el año con actividades para causas benéficas, sus bancos de alimentos y ayuda a los más necesitados, a la gente que peor lo está pasando, y de eso saben muchas familias de nuestro pueblo.

 

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Periodista

Curri Carrillo obtuvo la licenciatura de Ciencias de la Información, rama Periodismo, por la Universidad Complutense de Madrid (1988-1991), tras lo que en el verano de 1991 empezó a trabajar en la central de la Delegación General de la Agencia EFE en Andalucía (Sevilla). En septiembre de 1992 fue nombrado corresponsal de esta agencia estatal de noticias en la provincia de Huelva, adonde permaneció cinco años, hasta 1997, cuando regresó a la Delegación de la Agencia EFE en Sevilla, en la que desempeña su trabajo de periodista.


Cofrade

Desde su infancia, por tradición familiar, es hermano de las hermandades de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Fuensanta, María Santísima de los Dolores y San Juan Evangelista (1972), y de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de la Paz (finales de los años 70) de Morón. En sus dos hermandades salió habitualmente de nazareno de niño y de adolescente, así como en la del Santo Entierro con la representación de la de Jesús. En esta última, lleva 25 años ininterrumpidos formando parte de la cuadrilla de hermanos-costaleros de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Fuensanta. También ha sido hermano de la Hermandad de la Santísima Trinidad de Sevilla, en la que salió varios años como nazareno en la década de los 80.


Familia

Casado con una moronera, tiene un hijo de 14 años y una hija de 10. Junto con toda su familia, está muy vinculado y apegado a su pueblo, aunque por razones laborales resida en Sevilla. Junto con su esposa, Conchi, Curri Carrillo ha transmitido los valores cofrades a sus dos hijos, que son hermanos y hacen la estación de penitencia en las hermandades de Jesús y del Santo Entierro, en Morón, y en la de la Candelaria de Sevilla.

 

Fotografías: Jesús Carrasco (cabecera) y Archivo Curri Carrillo.

 

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