Entrevista con José Antonio Illanes

Escritor

José-Antonio-Illanes-foto-Gómez-Teruel

La imprenta conoce varias de sus obras y ha sido galardonado con innumerables premios y menciones en concursos nacionales e internacionales. Este año, en julio, recibió el Candil de Oro a las Letras en el Castillo de las Artes de Morón de la Frontera.

Illanes (Montellano, 1962) es el autor de «Peccata mundi», la sección literaria que publicamos cada mes en la edición impresa y digital de Agenda Atalaya.

Edlibrix publica ahora su última novela El preferido de Dios, puente histórico entre la Andalucía ocupada por las tropas napoleónicas y la que mantuvo en jaque al imperio de los Omeya.

La presentación de la obra tendrá lugar en Montellano el viernes 25 de septiembre (20:30 h) en la Hostería de El Peregrino.

 

Entrada-1

 

Te conocimos con la publicación de La trastienda de la memoria, un libro para viajeros. Han pasado ocho años. ¿Cómo recuerdas aquella escritura mientras recorrías los pueblos del entorno de la Vía Verde de la Sierra?

Fue una  experiencia necesaria. Me obligó a ver nuestros pueblos desde una óptica diferente. Con aquel libro disfruté de la soledad del viajero, me alejé del propósito del turista y me identifiqué y me reconocí en las costumbres y en la gente. Disfruté con los colores, los sonidos, los aromas. Siempre habían estado ahí, pero hasta entonces no paladeé su sencilla grandeza. Fueron días inolvidables.

 

¿Qué ha cambiado desde entonces en tu quehacer literario?

Lo que más, el tiempo. Por aquellos días disponía de más tiempo, ahora mi trabajo me absorbe y me obliga a abordar la creación literaria desde otro prisma, a ensayar nuevas formas de crear, a explorar campos donde el tiempo no sea tan imprescindible. Pero lo sigue siendo. Es muy difícil emprender proyectos de envergadura si no se dispone de tiempo.

 

Tu abuela te contaba cuentos. Tus tías te animaron las primeras lecturas. Un primer premio en Ubrique te estimuló en la tarea de escribir…

Sí, mi abuela me contaba cuentos  grandiosos, en las noches templadas de verano, en la puerta de casa. Entonces se veían mejor las estrellas y era mágico escucharla hablar mientras uno miraba al cielo. Creo que ahí nació mi pasión por contar historias. La primera de ellas fue El octavo color del sol, que concebí allá por los veinte años. Nunca pensé que aquella historia ganara un premio, pero lo ganó en Ubrique. A partir de ahí escribí otra, y siguió otro premio, y así muchas más. Hubo una época en que los premios literarios me ayudaron a vivir y a creerme que de verdad mis historias gustaban a otros.

 

En 2008 nos decías que tu verdadera pasión era la novela histórica. Estabas trabajando en un relato, ambientado en Andalucía a principios del XIX, que esperabas haber contado antes de dos años.

La novela histórica es mi pasión, pero como todas las pasiones, conviene abordarla y disfrutarla con prudencia. El preferido de Dios la he disfrutado en grande, mientras me documentaba y mientras la escribía;  tanto, que ni podía dejar de documentarme ni de escribir. Empecé con el proyecto en 2008 y realmente lo concluí en 2010. A partir de ahí vino la epopeya de encontrar editor, y el consiguiente retraso. Cuando ya lo creía todo perdido, resultó que no.

 

El hilo conductor de la trama es el hallazgo por las tropas napoleónicas de unos pergaminos escritos en el s. X por un descendiente de aquellos vikingos que asolaron Sevilla.

 

Entrada-0

 

¿Qué te ha movido a escribirla novela en dos estilos narrativos, separados por mil años de historia, y cómo se engarzan ambos en la narración?

El hilo conductor de la trama es el hallazgo por las tropas napoleónicas de unos pergaminos escritos en el s. X por un descendiente de aquellos vikingos que asolaron Sevilla. Su contenido desencadena la ambición de los imperiales y una narración ágil, llena de acción y personajes, que podríamos definir como thriller histórico. Me impuse el desafío de contar lo ocurrido en nuestra tierra, en estos pueblos a caballo de Sevilla y la serranía de Ronda, en dos épocas separadas por mil años de historia. No es difícil contarlo cuando se escribe sobre una tierra donde la historia está viva y documentada en cada recoveco de nuestros caminos, en cada esquina de nuestros pueblos. Me pareció interesante plasmar una Andalucía siempre invadida, siempre rica y siempre oprimida.

 

Conceptos como «invasión árabe» o «Reconquista» son objeto del debate histórico. ¿Cuál es tu posición?

Si tenemos en cuenta que los árabes estuvieron 800 años en Andalucía y que solo hace 500 que se fueron de aquí, cabría pensar que en el patrimonio cultural andaluz se mantienen vivos más aspectos orientales que occidentales y yo opino que así es. Cierto es que anteriormente fuimos muy romanizados, y que durante la ocupación árabe muchas costumbres se mantuvieron vivas, en cuanto que el islam las permitía a cambio de impuestos. Lo que había antes de la llegada de Tarik y los suyos era el mundo visigodo, lo que vino 800 años después ya era otra cosa, así que parece difícil encajar con éxito el término reconquista, y el de conquista encajaría tan adecuadamente como el de invasión árabe.

 

¿Hemos mitificado la época de esplendor andalusí?

En cierto aspecto sí lo hemos mitificado. Fue una época de esplendor, desde luego, pero no tanto como algunos románticos nos han hecho creer. El pensamiento florecía, la poesía, la medicina, la filosofía, pero también lo hacía en época romana, cuando éramos la Bética y no al-Andalus. El esplendor nos lo da la tierra, el clima, la tolerancia y la mezcla de culturas.

 

Algunos autores, como Jesús Cosano, señalan la discriminación de la negritud en la construcción de la identidad cultural andaluza.

La identidad cultural andaluza es tan plural y caleidoscópica que hasta la negritud tiene derecho a sentirse discriminada, y con motivos. La Habana es Cádiz con más negritos, pero es Cádiz. Siempre. Cuando Tarik ocupó Andalucía, Cádiz era Cádiz, la misma de ahora, pero con más negritos.

 

En la España napoleónica nacen las dos Españas que todavía nos fracturan.

 

Entrada-2

 

Muchos afirman que en la España napoleónica se crea la identidad nacional española, siempre tan discutida.

En la España napoleónica nacen las dos Españas que todavía nos fracturan.  Y si las dos Españas son por desgracia símbolo de nuestra identidad, se podría decir que sí, que ahí nace nuestra actual identidad. En la España napoleónica resiste a sangre y fuego esa media nación opuesta a los cambios, a los progresos de la Ilustración, la que aún cimienta sus valores en el crucifijo y la espada, en la Inquisición. Es una España medieval, desilustrada, fanática, analfabeta, ultracatólica y nobiliaria, en lucha con la otra media, instruida, ansiosa de reformas y libertades, que ve en la Ilustración una herramienta para sacudirse el yugo del feudalismo, del fanatismo y del despotismo. No fue solo una guerra, fue también una revolución. Y de aquella revolución nacieron a mi modo de ver las dos Españas actuales.

 

Uno de los personajes, Pedro Pérez, El Tirabique, comanda lo que él llama «una partida de patriotas». ¿Cómo puede llegar a ser una palabra tan polisémica en labios de Rajoy o Iglesias?

Ay, los eufemismos. Ahora están muy de moda. Rajoy o el ministro Fernández Díaz, utilizando términos de la Regencia de la época, antes que de partida de patriotas hablarían de Plan o reglamento para la formación de la cruzada de voluntarios de la fe y de la patria, mucho más rimbombante y beatífico, cuando en realidad estarían reglamentando a una cuadrilla de fanáticos  con hábito de fraile y trabuco naranjero con licencia para matar. Iglesias hablaría tal  vez de círculo de patriotas, más cercanos a los ilustrados de la época, gente con un concepto de patria más alejado del Santiago y cierra, España. En realidad la pregunta pone de manifiesto que efectivamente seguimos en las dos Españas porque tenemos varias revoluciones inconclusas. Pienso que solo una revolución cultural puede cerrar esa herida. Pero sigue habiendo media España que se espanta con los libros y se horroriza con los cambios.

 

La trama arranca aquí, en estos pueblos, y se desarrolla en Sevilla, Ronda, Montellano, Algodonales y los pueblos de la serranía.

 

Entrada-Tirabique

 

¿Qué hay de Algodonales, Montellano y otros pueblos de nuestro entorno en esta novela?

La trama arranca aquí, en estos pueblos, y se desarrolla en Sevilla, Ronda, Montellano, Algodonales y los pueblos de la serranía. Todos tienen algo que decir en esta historia porque en su día dijeron mucho y sus acciones tuvieron mucho peso. Fueron demasiados los que lucharon y murieron  por unos ideales que creyeron justos.

 

¿Y del romanticismo del bandolero justo y generoso?

Nada. Pura leyenda, la realidad fue mucho más prosaica. El propósito del bandolero es robar, nada más. Cierto es que hacían obras de caridad entre la gente pobre de los pueblos, pero porque básicamente les garantizaba la complicidad popular y el consiguiente apoyo logístico. Era una especie de simbiosis entre ellos y la población. Muchos de estos bandoleros, antiguos contrabandistas, durante la  Guerra de la Independencia terminaron reciclados como patriotas e incluso como guías de los franceses. Acabada la guerra, volvieron al negocio.

 

PUBLICIDAD
Gran Café Central

 

Junto a tu paisano Jorge Gallego, hace unos meses recibiste un reconocimiento, el Candil de Oro en la categoría Letras, en el Castillo árabe de Morón. ¿Cómo lo viviste? 

Como una experiencia única compartida con la gente, que fue de donde surgió la iniciativa. Maravilloso ver cómo el pueblo se organiza en torno a la cultura, motu proprio,  y la festeja, la valora y la disfruta. Un día inolvidable. Un lujo haberlo compartido con Jorge, al que admiro enormemente, y con todas las personas que organizaron el acto. Todo lo que venga del pueblo es doblemente rico.

 

Soult también dejó su huella en ese mismo Castillo, volado en la retirada de las tropas francesas.

Cierto, ordenó a l’Armée du Midi la voladura de todas las fortalezas en el momento de emprender la retirada. No imaginaba que con ese acto mantendría vivos a sus ilustres difuntos en la memoria de muchos andaluces, entre ellos los de Morón. Únicamente para eso sirvió la medida, puesto que el ejército francés nunca volvió ya sobre sus pasos.

 

La  política de alojamientos del ejército imperial definió en muchos aspectos la relación entre los soldados franceses y la población civil.

 

Entrada-1a

 

¿Cómo se relacionaron los franceses con la población autóctona andaluza?

Hubo de todo. Jean Michael Rocca, teniente del 2º de húsares que pasa por Morón camino de Ronda a primeros de 1810 describe la entrada en la villa como muy tensa, las miradas hostiles de la población, las mujeres luciendo telas inglesas, el silencio frío y hostil de la plaza… Tanto que el escuadrón pernoctó en una posada, sin atreverse a hacerlo en las casas, como era costumbre, por miedo a ser degollados durante la noche. Y en Olvera sufrieron un ataque de la población que mermó al escuadrón.

La  política de alojamientos del ejército imperial definió en muchos aspectos la relación entre los soldados franceses y la población civil. Se dieron todo tipo de casos. Historias de odio y de amor también, muchas. En Ronda, cuando se recibe la orden de tirada y la voladura del castillo, uno de los soldados del regimiento 43 se oculta con intención de quedarse en la plaza, y al salir la columna corre al ayuntamiento y revela el lugar donde están escondidas las cargas, motivo por el cual el castillo de Ronda sigue en pie. Como recompensa, el ayuntamiento le regalaría al soldado el traje de novio.

En Algodonales, por ejemplo, se quedaron muchos polacos. La deserción era muy común porque la mayoría venía a la fuerza, alistados por la Ley Jourdan. Y Andalucía era y es una tierra que tentó al mismísimo Mariscal Soult, quien resistió aquí hasta el último momento con la esperanza de no partir nunca.

 

Las grandes editoriales se negaron a leer El preferido de Dios argumentando exceso de trabajo y de manuscritos.

 

Entrada-soldados

 

¿Puedes adelantarnos algo de otro personaje, la marquesa Calamanda del Rocío Sánchez de Villalón?

Es uno de los personajes principales de la novela. Una dama sevillana propietaria de muchas tierras y haciendas. Dicen en Sevilla que es la mujer más hermosa y rica de la ciudad. Casada con el marqués de Santiponce, treinta años mayor que ella, uno de esos españoles de la España ultracatólica e inquisitorial. El destino quiso que en su palacio de alojara el coronel de Dragones Deogratias Dujat de Saint-Saëns, un francés ilustrado, experto en lenguas antiguas. Lo que surge de ese encuentro tiene mucho que ver con la pregunta anterior y determina el destino de la novela.

 

Edlibrix es una editorial de autopublicación o coedición. ¿Por qué has escogido esta vía para la edición de tu libro?

Realmente no era mi propósito, pero Roger Galisteo leyó algo de mi novela y se encandiló con ella. La propuso a Edlibrix, que yo no conocía, y Fabián Vázquez también apostó por ella. En realidad no es una autoedición. Ellos corren el riesgo de perder la inversión, pero creo que no, que esta novela dará mucho que hablar. Quien la ha leído ha apostado por ella, desde Jordi Bru, que diseñó la portada gratuitamente a Valischka y otros que han colaborado en el booktrailer que está elaborando Fabián Vázquez. Muchas personas han colaborado desinteresada y económicamente, empeñados en que vea la luz. Las grandes editoriales se negaron a leerla, sencillamente, argumentando exceso de trabajo y de manuscritos. Debo reconocer que la fe de los demás ha aumentado la mía propia.

 

Queremos que la presentación de El preferido de Dios el viernes 25 de septiembre en Montellano, con los recreadores de Algodonales, Grazalema y la Banda Municipal de Música, sea un acto cultural más que una presentación.

 

Entrada-3

 

El preferido de Dios se presentará en Montellano. ¿En qué consistirá el acto?

Queremos que sea un acto cultural más que una presentación. La novela recrea al regimiento 43, que es al que dan vida los recreadores de Algodonales, y queremos que asistan al acto. Lo harán también los guerrilleros de Grazalema, que recrean magníficamente la época, y si es posible la banda de música tocará la Marsellesa y el himno de Montellano. Todo está en el aire, pero creemos que es posible disfrutar de una agradable velada en torno a nuestra historia. El Área de Cultura del Ayuntamiento de Montellano está colaborando activamente en el acto, y la diputación elaborará la cartelería y las invitaciones. Algunos comerciantes de Montellano están colaborando económicamente. Creo que si tenemos suerte será una buena velada en torno a nuestro presente y a nuestro pasado.

 

Sueles escribir textos en Facebook que alcanzan elevadas cifras de comentarios y clics en «Me gusta» y compartir.

Sí, cuando el tiempo me lo permite, escribo en Facebook. Me siento en deuda con el mundo y con la sociedad que me rodea, y denunciar, implicarme, gritar, me ayuda a saldar esa deuda. Es obligación del escritor hablar. El silencio no tiene justificación. El mundo es un lodazal, y un hombre sin rebeldía y sin compromiso morirá sin haber sido un hombre completo. Debo reconocer que esta novela verá la luz gracias a algunos de mis seguidores de Facebook a los que me unen  lazos muy especiales.

 

Es obligación del escritor hablar. El silencio no tiene justificación. El mundo es un lodazal, y un hombre sin rebeldía y sin compromiso morirá sin haber sido un hombre completo.

 

Recientemente has escrito Primates sobre un tema de máxima actualidad. Diamantino acogía en su casa a quienes llegaban sin nada. Algunos políticos empiezan a propugnar leyes que castiguen la solidaridad.

Vivimos en tiempos de infamia. Hemos perdido  muchos de nuestros valores, adoramos a falsos dioses, vivimos en un feroz bucle de individualismo y consumismo  que será nuestra perdición si no ponemos remedio. Valoramos al prójimo según lo que tiene y no según lo que es. Nos creemos más solo porque poseemos cosas caras, innecesarias para nuestro sustento y nuestra felicidad. Diamantino es uno de los andaluces más grandes, uno de esos dioses ocultados por los que solo adoran al poder y al dinero. Ninguno de los que hoy legislas la canalladas que todos sabemos le llega a la suela de los zapatos.

 

¿Qué proyecto tienes ahora en mente? Hace algún tiempo que piensas recopilar algunos de tus cuentos en un libro que se titularía Claudicaciones.

Tengo pendiente la reedición de El azor y la zura, que fue premio internacional de novela Malela Ramos, y la publicación de dos libros de cuentos. Pero aún no es el momento, ahora deben hablar los personajes de El preferido de Dios, que tienen mucho que decir.

 

Entrada-4

 

Las breves.

Un lugar cercano y otro de cualquier parte del mundo. El castillo de  Cote y la India.

Un libro. Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez.

Un recuerdo. Mi infancia. Toda.

Un plato. Los burgaos en salsa.

Un defecto. La cólera.

Una película u obra de teatro. Bailando con lobos, de Kevin Costner (1990).

Una bebida. El whisky.

Una afición. La tertulia.

Una canción o disco. El cóndor pasa.

Una cita o verso. «Las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra».

Un sueño. La justicia.

 

Facebook de José Antonio Illanes.

Ilustraciones y fotografías de Jordi Bru, Valischka y Marcos López (retrato autor).

 

PUBLICIDAD

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *