Entrevista con José Paniagua / Bar Zeppelin

escanear0004

 

El Bar Zeppelin de La Puebla de Cazalla sobresale entre todos los espacios culturales y de ocio de la Campiña y
Sierra Sur por su cariño hacia la música de calidad y el esmero con que viste sus paredes. En su cálida atmósfera
crápula se combinan todas las voces hermanas: James Brown y Menese, Triana con Manu Dibango, Mairena junto a Bob Marley o Deodato. Uno se siente mejor nada más atravesar sus puertas. Nos recibe, buenas noches Pani,
el responsable de tanta hermosa sensatez, José Paniagua Cabrera.

 

¿Cuándo y cómo nace el Zeppelin? Antes de su actual ubicación, estuvo en otros lugares, ¿no es así?

Sí, el Zeppelin abrió en 1992, en la calle del Olvido, antiguo bar del Chuli. Después estuvimos en los bajos del Trópico. Aquí fue donde más libertad tuvimos, ya que estaba un poco apartado de casi todo, no teníamos vecinos cerca y no molestábamos. Fue muy buena época. Una época de la que conservamos bastantes y buenas amistades. Organizábamos conciertos cada fin de semana y venía gente de todos los pueblos de alrededor. En cada pueblo teníamos amigos aficionados a la música que nos echaban muy buenas manos a la hora de difundir nuestros conciertos. Y quiero desde aquí agradecérselo a Manuel Leño en Marchena, a Paco Pavía y Toni del
Kiosco La Carrera en Morón, Isaac en Paradas, Daniel y El Rey Arturo (Mesón) en Osuna, La Taberna, que ya la cerraron, en Arahal, y algunos más. Pero la lista seria demasiado larga. Había un ambiente bastante bueno. Todos teníamos la música en común, buena época sí señor.

 

¿Por qué escogiste este nombre? ¿Led Zeppelin quizá?

Fue un poco por un bar que frecuentaba en Ibiza, aunque yo creo que el nombre se le ocurrió a Manuel Júsca. No lo sé.

 

¿Quién es Manuel Júsca y qué protagonismo tiene en la conformación del Zeppelin?

Fue mi socio en la primera época y el cincuenta por ciento o más en todos los sentidos. Un gran amigo. Estábamos más tiempo juntos que con las mujeres.

 

PUBLICIDAD
Gran Café Central

 

La música desempeña un papel fundamental en el espíritu del Zeppelin. ¿Qué grupos han pasado por tu escenario?

Uf, no sé, muchos, de todas partes: Radio Mundo, Caledonia Blues Band, Rare Folk, Tabletom, Santi Campillo (fundador de M Clan), Silvio, El Pechuga, Zaguán, Kaya, O’funk’illo, Bar’Rock’o… muchos.

 

Al parecer Juan Riveri creó un espacio caracterizado también por la música y el cuidado de los detalles.

No sé, estéticamente tal vez, ya que Pepe el Cacha nos echó una mano en el nuevo local. Musicalmente creo que no.

 

Bar Zeppelin en La Puebla de Cazalla

 

¿En qué se distingue el Zeppelin de otro bar de copas cualquiera?

Ni idea. Depende de lo que busque cada uno. Pero si se distingue por algo, más que las copas, es por las comidas que de vez en cuando prepara mi parienta Mercedes o Manuel Riveri.

 

La zona superior o terraza del bar tiene una estética ad lib o pitiusa. ¿Qué has buscado con ella?

He buscado un espacio al aire libre donde se pueda ver la Luna y estar a gusto. Tiene una barra independiente donde está mi Jesús en verano.

 

¿Qué recuerdos tienes de la actuación de Silvio? Me contaron que llegó y, casi sin pararse a saludar, se dio una señora vuelta a disfrutar del local

Silvio llegó recién levantao de su casa y creo que le gustó bastante el bar y el trato. Nos hizo pasar una velada inolvidable. Estaba a gustísimo, cantó flamenco, tocó la batería…, casi tres horas de concierto, ¡no veas! Según sus propios músicos, de lo mejor que había hecho en mucho tiempo. Tuvimos mucha suerte.

 

Silvio y Raúl Rodríguez en el Zeppelin. Fotografía de Fidel Meneses.

 

¿Y la de Tabletom?

El caso contrario. Con Roberto, entre una cosa y otra, no logramos que se sintiera realmente a gusto en ninguna de las dos ocasiones que nos visitó, aunque hay que decir que la banda estuvo de diez.

 

¿Nos cuentas alguna cosa curiosa que haya pasado en el sótano?

Lo que pasa en el sótano se queda en el sótano.

 

¿Hacia dónde va el Zeppelin?

No lo sé, habrá que esperar…

 

¿Qué te ha aportado a ti personalmente?
A mí… uf, paciencia, temple, conocimiento… Y sobre todo buenos momentos y grandes amistades.

 

El sábado 17 de noviembre tenemos una cita contigo y con Sammy Fernández en directo.

Creo que echaremos una buena noche. Sammy es un gran tío y vendrá muy bien acompañado de Charly Cepeda o Chacho, batería de O’funk’illo y otros grupos, que ya estuvo aquí y lo pasamos bastante bien, hizo buena amistad con Manuel Júsca. Creo que aparte de su repertorio, Sammy también se acordará de su padre.

 

Entrevista publicada en la revista Agenda Atalaya # 65 octubre 2012. Fotografías de Fidel Meneses.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *