«Lo que no se comunica no existe»
Gabriel García Márquez

Entrevista con la cantaora Lidia Rodríguez

«El Flamenco es mi obsesión»

La paradeña Lidia Rodríguez se encuentra en su mejor momento profesional. La joven de 22 años ha sido merecedora del Primer Premio Especial de Colombianas en el Concurso Nacional de Cante de Ida y Vuelta celebrado en Marchena. El evento rendía homenaje a Pepe Marchena, creador de este estilo.

Recientemente, Lidia debutó con la Banda Municipal de Música de Arahal en el espectáculo La Leyenda del Tiempo. Una experiencia enriquecedora: «fue una gran oportunidad compartir con esta gran familia el amor por la música».

Alegre, cercana y con los pies en la tierra, Lidia Rodríguez se hace hueco en las carteleras de festivales y concursos de cante flamenco. Avanza con «pasos cortos pero firmes». Nos cuenta que es ahora cuando vive más el flamenco que nunca: «Es mi obsesión». Ultima sus estudios musicales en el Conservatorio Profesional de Música Cristóbal de Morales de Sevilla y también el Grado de Magisterio con mención especial en Música por la Universidad de Sevilla. Cree y defiende la educación musical y en su proyecto de fin de estudios tratará de aplicar la cultura del Flamenco en las aulas.

La cantaora ha compartido escenario con Rancapino Chico y David Palomares. Y confiesa que, aunque se pone nerviosa antes de pisar las tablas, el Flamenco ya es su forma de vida.

 

Ha sido galardonada con el primer Premio Especial de Colombianas de Marchena en el Concurso Nacional de Cante de Ida y Vuelta ¿Cómo se sintió al recibirlo?

Me sentí emocionada y agradecida porque sentí que el estudio y el esfuerzo habían dado sus frutos. También me dio ánimos e ilusión para seguir estudiando y seguir superándome en mi carrera artística, la cual voy cultivando poco a poco, pero con pasitos firmes.

El concurso se organizó en memoria del gran Pepe Marchena, creador de las colombianas y gran figura en el Flamenco del siglo XX. ¿Quiénes son sus referentes?

La verdad es que no tengo referentes concretos en los cuales me base para estudiar la mayoría de los palos. Cuando voy a estudiar un cante nuevo me gusta investigar y escuchar a los intérpretes más destacados de esos cantes y me voy quedando con lo que más me gusta de cada uno, tanto de cantaores antiguos como más contemporáneos. Pero si tengo que destacar a algunos, te digo Pastora Pavón y su hermano Tomás, Antonio Mairena, la Perla de Cádiz, Camarón o Enrique Morente, entre muchos otros.

 

 

¿Con qué estilo se siente más cómoda?

Me gusta mucho cantar la Caña y por Alegrías. La Caña es un cante que se hace más bien poco; aprovechando que me gusta y que lo he estudiado bien, intento hacerlo cada vez que puedo. Las alegrías, como su propio nombre indica, es un cante que transmite alegría (valga la redundancia) y es muy agradable para el público, por lo que disfruto enormemente cantando este palo.

 ¿Cuándo decidió dedicarse al flamenco? ¿le viene de familia?

Empecé en este género por pura casualidad. Nadie de mi familia escuchaba flamenco (excepto mi abuelo, pero al no vivir con él, yo no lo escuchaba). Con 12 años aprendí una copla y también los tangos de Estrella Morente En lo alto del cerro de palomares. A partir de ahí comencé a recibir clases de cante en varios sitios, por puro pasatiempo y paralelas a mis estudios académicos. No fue hasta hace dos o tres años cuando el flamenco se convirtió para mí en algo más que eso, no sé si por la edad o porque de verdad he aprendido a entender y disfrutar este género, pero ahora el flamenco es mi vida e incluso se podría decir que mi obsesión y estoy continuamente intentando aprender todo lo que está en mis manos.

Está finalizando el grado medio en el Conservatorio de Música Cristóbal de Morales de Sevilla en la especialidad de flamenco. ¿Cree que ser flamenco es innato? ¿Es importante cursar estudios relacionados?

Bueno, creo que con mi caso queda totalmente reflejado que ser flamenca no es para nada algo innato. Por supuesto influye mucho la familia en la que has crecido, ya que si escuchas flamenco desde pequeño, prácticamente lo llevas contigo, es parte de ti. Pero las personas que, como yo, no hemos crecido en ese ambiente y amamos el flamenco, nos apoyamos en el estudio y en personas que puedan guiarte en el largo trayecto del aprendizaje del flamenco. También es verdad que, para ser buen cantaor o cantaora tienes que escuchar mucho y estudiar e investigar por cuenta propia, tanto si has crecido en un ambiente flamenco como si no.

Recientemente ha recibido el segundo premio del Concurso Nacional de Cante Flamenco Ciudad de Carmona. ¿Está ahora en su mejor momento?

Me encuentro en un momento feliz y de satisfacción por haber obtenido estos últimos reconocimientos. Se podría decir que sí es mi mejor momento hasta ahora. Pero para nada es motivo para relajarse y conformarse. Esto ha sido un empujón hacia adelante que me ha recargado de fuerzas y ganas para continuar mis estudios con más motivación, aún si cabe.

¿Cómo ve el panorama actual respecto al flamenco y los jóvenes talentos?

Bastante positivo. Me hace comprobar que eso de que los jóvenes no se acercan al flamenco se desmonta. Con jóvenes como María Terremoto, Lela Soto o Manuel de la Tomasa, entre muchos otros, el futuro y el legado del flamenco está asegurado.

A la vez, estudia magisterio musical. Hoy nos encontramos un panorama donde asignaturas como Música y Plástica parecen estar perdiendo valor. ¿Qué opina sobre este tema?

Este es un tema que me preocupa, no se les da el lugar que les corresponde a las asignaturas que desarrollan la creatividad de los niños y niñas, que desarrollan su inteligencia musical y espacial. A pesar de que la música es algo que nos acompaña en muchos momentos a lo largo del día, pretenden que no la entendamos, que no sepamos disfrutarla o apreciarla con más profundidad, o incluso que niños que podrían ser buenos músicos no lo descubran nunca. Les estamos robando una gran oportunidad.

El problema viene desde el momento en que asignaturas como Música o Plástica se establecen en el horario escolar como asignaturas para calmar a los niños después de un recreo o para los viernes a última hora. Así se infravalora la importancia que realmente tienen esas asignaturas.

Paradas es flamenca. ¿Cuál es su rincón favorito?

Sin duda el rincón más flamenco es la sede de la Peña Flamenca Miguel Vargas. Está repleta de cuadros y recuerdos vividos allí por los socios y los numerosos artistas que han pasado por ella. Se respira arte allí.

¿Algún ritual antes de subir al escenario?

Siempre que puedo y el lugar donde canto puede proporcionarlo, me tomo una copita de manzanilla para calmar los nervios (siempre me pongo muy nerviosa antes de cantar) y despejar la garganta. No sé si ya es algo psicológico o no, pero a mí me funciona.

 


 

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