«Lo que no se comunica no existe»
Gabriel García Márquez

Entrevista con Maui, autora e intérprete

«Me emociono tanto con Rostropovich como con la Fernanda de Utrera»

 

Maui (Utrera, 1977) habita, como San Juan de la Cruz con su soledad sonora, el universo del oxímoron: la pureza de su mestizaje y el barroquismo de su sencillez así lo demuestran. 

Cuando uno la escucha comprende que no puede haber nada más universal que una artista que vuela desde las raíces de una casa de pueblo con Bambino y puchero, y que la música es un estado de ánimo donde el compás se marca, como por arte de magia, sobre unas baldosas amarillas. 

El universo Maui es una paradoja donde la vida es un milagro real. Pasen y vean.

 

Un Viaje Interior te dio visibilidad. Háblanos de esa paradoja.

Pues ahora que lo dices… es curioso, pero sí. A veces mirarse por dentro puede ser revolucionario, es inevitable que desde fuera no se vea, aunque una no lo hizo con esa intención.

Eres una artista multidisciplinar. ¿De dónde bebes?

De la vida, principalmente de la vida. Ahí está todo, si te pones las gafas de ver más allá, encontrarás belleza a raudales, moralejas, consejos, personajes, texturas, olores… todo puede ser inspirador si uno se lo propone. Por lo demás soy una disfrutona del arte en general, me bebo los libros, saboreo un cuadro como una niña su primer caramelo, me emociono tanto con Rostropovich como con la Fernanda de Utrera, y me encanta el teatro… no lo puedo remediar.

 

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«Llevo en mi disco duro el recuerdo de reuniones en torno a una candela y el cante de mi tío Bambino, de Perrate, de Gaspar, Fernanda y Bernarda…»

En Soy una Feria demostrabas que eres carne de escenario. Háblanos de ese espectáculo.

Precisamente Soy una Feria fue una experiencia estupenda porque por primera vez podía mezclar de manera formal todas las disciplinas que adoro. Estuvimos cinco viernes en el Teatro Galileo de Madrid, jugando con la danza, la palabra, la estética, el teatro, el humor… y todo a lo grande, con invitados que admiro como Rosario Flores, Jorge Pardo, Martirio, Antonio Canales, Fernando Tejero… entre otros. La posibilidad de trabajar con músicos, bailarines y actores fue una apuesta arriesgada que me aportó muchas alegrías y un aprendizaje maravilloso que en mi persona se queda, para siempre.

Escuchando tu música a uno le da la impresión de que puedes gustar a gente muy diversa. ¿Cuál es la fórmula?

Lo desconozco, vamos que no tengo ni idea… Mi madre siempre me da la receta del potaje, pero nunca me sale con ese punto que le da ella, y aunque me propuse robarle el ingrediente secreto por más que lo descubrí, sigo sin conseguirlo. «Un puñadito de sal, ¿cuánto es?», le preguntaba yo, «y eso de cantarle una letrita por bulerías a la olla, ¿funciona?». Al final una se da cuenta de que el secreto está en que todos somos únicos; si lo que haces, lo haces desde tu esencia, será algo irrepetible y llegará a los corazones de la gente que conecte con tu sensibilidad. O algo así.

 

 

Eres de Utrera. Has vivido en Granada. Ahora resides en Madrid. ¿Afecta la geografía a la música?

Soy de Utrera, criada en la república independiente del Polígono del Tinte, entre albero y el compás de los gitanos. Me fui a Granada a estudiar mi carrera, la de la universidad y la de la vida, y en su momento volé hasta Madrid para sentir el vértigo de dedicarme por completo a este proyecto que llevaba macerando tantos años, a mi música. La tierra es la raíz, ahí está todo. Me gusta volver a Utrera cada vez que encuentro el hueco en mi agenda, porque de allí bebo, llevo en mi disco duro los recuerdos más puros de las reuniones en torno a una candela y el cate de mi tío Bambino, de Perrate o Gaspar, de Fernanda y Bernarda… eso no quita. Pero yo soy artesana de la canción, exponente de la guasería, y para crecer en estos campos que tienen su origen en Utrera, necesitaba viajar, conocer, experimentar.

«Soy artesana de la canción, exponente de la guasería, y para crecer en estos campos necesitaba viajar»

Próximamente te podremos ver en un concierto muy especial en Morón. Háblanos un poquito de esa aventura.

Ay, me hace especial iusión cantar a Morón, porque Morón siempre me abraza y me traspasa su calambre tan necesario. Agradezco a mi querido Paco Pavía su valentía a la hora de organizar encuentros tan mágicos como el que tendrá lugar ahí el sábado 7 de julio, solo él tiene esa capacidad de encender la candela del arte y formar esa juntera tan estupenda, y que todos salgamos más felices de lo que llegamos.

 

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Hay en ti una inmensa impronta teatral. ¿Te veremos cultivar tu faceta de actriz sobre las tablas?

Es muy posible. De jovencita me adentré en el universo del teatro con muchas ganas, y aún queda un rescoldo de aquello. Intento llevarlo puesto en escena siempre, a través las historias que canto, pero últimamente me pica el gusanillo de la actriz que llevo dentro, y alguna propuesta hay por ahí… quién sabe…

Háblanos de tu último disco.

Bueno, abordar la aventura de un disco siempre supone un esfuerzo importante en todos los sentidos, también económico, por supuesto. Hoy en día los discos físicos casi que están desapareciendo, y solo los románticos soñadores, o sea, mi público, son los que disfrutan con un buen libreto, con sus letras, su imágenes, sus entresijos… tó sus avíos.

 

 

Has recurrido al crowdfunding.

Con mi anterior trabajo, probé esta fórmula del crowdfunding y resultó una experiencia muy positiva, por el acercamiento que tuve con mi público: ellos vivieron todo el proceso de creación de cerca, y eso les hizo partícipes de la aventura pasito a pasito; resulta emocionante que sea la gente que te sigue quien haga posible que un puñadito de canciones echen a volar, todo se impregna de un algo diferente, especial.

«El día que Martirio se quitó las gafas y vi los ojos de Maribel entendí que era inevitable quererla»

¿Cómo podemos colaborar?

Para participar hay que entrar en la página de Verkami y buscar ‘nuevo disco de Maui: Por arte de magia’, o bien visitar mis redes sociales, donde os voy contando cositas.

 

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Martirio es tu madrina profesional. Cuando estáis juntas el universo se ensancha. ¿Cuál es el secreto de vuestra química?

El día que Martirio se quitó las gafas y pude ver los ojos de Maribel, intuí que ahí había mucha tela que cortar, entendí que iba a ser inevitable quererla. Para mí, Martirio es una maestra de la vida y de la verdad, cada vez que podemos nos juntamos pero no sabemos estar sin crear. Cada reunión es para mí una master class, imagínate. Ambas buscamos la belleza incansablemente, somos muy jartibles y exigentes con nosotras mismas, y desde luego disfrutonas de la vida y del arte.

 

 

Antonio M. Morales.

 



 

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