"LO QUE NO SE COMUNICA NO EXISTE"
Gabriel García Márquez

FEPAC. Premio Candil de Oro Asociaciones 2017

Esta vez el premio distingue a la Federación De Expertos, Peñas y Asociaciones de Carnaval


 
Entrega: Asociación Dignidad y Memoria, de Marchena.
 
De los espacios que apoyan la cultura pasamos a las asociaciones y entidades que se destacan por su labor en este campo.
 
El año pasado subieron al escenario del Auditorio Corbones de La Puebla Ana Ribas y su madre Antonia Parra, presidenta de la Asociación Dignidad y Memoria, de Marchena, para recoger un candil que honraba su ejemplar lucha por la recuperación de la historia que nos ocultan, y subrayaba la valiosa actividad cultural que llevan a cabo en el cumplimiento de sus fines.
 
Hoy es Javier Segovia quien nos acompaña en representación de la Asociación Dignidad y Memoria. (Sube con el candil y se coloca en el centro del escenario).
 
Bien sabe Javier Segovia que una de las personas más empeñadas en la dignificación de la memoria —la memoria de quienes perdieron la vida a manos del franquismo homicida— fue el profesor Javier Gavira Gil, historiador riguroso, baluarte del movimiento memorialista andaluz, fallecido el 20 de julio pasado, al que queremos cariñosamente recordar desde aquí —volver a pasar por el corazón, que diría Eduardo Galeano— por su valentía, ciudadanía ética, por su nobleza y calidad humana.
 
Será Javier Segovia quien haga entrega del candil en esta categoría. Pero antes, queremos invitarlo a compartir con nosotros una breve semblanza de su amigo y admirado compañero de lucha, Javier Gavira.
 
Intervención de Javier Segovia desde el atril. (La presentadora le sostiene el candil mientras habla). Aplauso.
 
Javier Segovia vuelve al centro de escenario y toma el candil para escuchar la presentación de la Federación de Peñas Carnavalescas de Morón. Al finalizar la presentación, subirá una representante de la Federación para recibir el candil de manos de Javier Segovia en el centro del escenario.
 


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La representante de la Federación dirá unas palabras desde el atril. Javier permanece en el centro del escenario, con la presentadora. Al término de esas palabras sonará una música y un aplauso, momento en que bajan ambos del escenario.
El Premio Candil de Oro en la categoría Asociaciones y Entidades distingue, en 2017, a la Federación de Expertos, Peñas y Asociaciones de Carnaval, de Morón de la Frontera.
 
Escribía Manuel Machado:
 
Hasta que el pueblo las canta, las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo, ya nadie sabe el autor.
 
Procura tú que tus coplas vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas para ser de los demás.
 
Que al fundir el corazón en el alma popular,
lo que se pierde de nombre se gana de eternidad.
 
Pues esto es lo que ha pasado en el Carnaval de Morón, no sólo con sus coplas, sino con el mismo Carnaval y su organización.
 
Un Carnaval prohibido por la Dictadura de Franco y que en 1979 renació libre, desde la calle; recuperado gracias al empeño del mismo pueblo, con una primera agrupación, Los Revivíos.
 
Han pasado 38 años. El Carnaval de Morón ha crecido hasta convertirse en una de las fiestas populares más representativas del pueblo de la cal y la rabia. Febrero es un hervidero de actividad carnavalesca en el que se implican todas las asociaciones de vecinos y buena parte tejido asociativo ciudadano. Las numerosas agrupaciones, cuartetos, murgas, chirigotas y comparsas, ponen voz a la actualidad política y social; miles y miles de personas se disfrazan en un pasacalles concupiscente, caleidoscópico y vacilón.
 
El Carnaval se ha convertido en un polo de atracción para forasteros bienvenidos y visitantes que repiten, año tras año, enamorados de una fiesta musicante —para reírte y emocionarte—, un jolgorio desestresante que te toca el corazón.
 
Sin embargo, los carnavaleros y carnavaleras sentían que la fiesta estaba secuestrada, malpensada y manejada por unos gobernantes que solo querían manipularlo en su beneficio: hablamos de presupuestos que engordaban hipotéticamente para colgarse medallitas; de reuniones infinitas que solo servían para peleas de políticos, o de subvenciones entregadas en bolsas de basura como a delincuentes.
 
Por eso, un grupo de carnavaleros y carnavaleras quisieron, como las coplas de Machado, que el Carnaval fuera del pueblo, de la gente que canta por sus calles, de las personas se preocupan y desviven por su fiesta desde una peña o asociación carnavalesca; de esa gente de a pie que de verdad quiere al Carnaval como lo que es: una de las fiestas más grandes de Morón de la Frontera.
 
Hicieron una propuesta a la Casa Consistorial: llevar las riendas del Carnaval. Gestionar libremente esta fiesta desde una federación de personas y peñas carnavalescas. El reto era grande: organizar, sin políticos, un mes entero de Carnaval.
 


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Ya van dos años. No es fácil la tarea. Detrás hay muchas horas de trabajo, mucho empeño en la labor. Hablamos de capacidad organizativa sin un sueldo detrás. Presupuesto municipal, de todos. Obviamente, máxima coordinación con la Delegación de Carnaval. Bien, hoy podemos decir que el Carnaval de Morón es un ejemplo de autogestión ciudadana.
 
Y se trabaja la cantera. Y se recupera el festival infantil, y el Carnaval llega a todos los barrios de Morón, y se está luchando con acierto por el futuro de una fiesta que la hace el pueblo para el pueblo.
 
Ole. Enhorabuena.
 
Así pues, Premio Candil de Oro 2017 en la categoría Asociaciones para la FEPAC de Morón de la Frontera. Recoge Isabel María González Olmo.
 


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