Higuera del infierno. Ricino

Nuestra flora | José Pérez Dávila

Ricino

Ricinus communis L. (Higuera del infierno, ricino).

Familia: Euphorbiáceas.

Nombre: Usado ya por Plinio y otros autores romanos, se refiere a lo parecido de sus semillas con las larvas de una mosca y de las garrapatas (ricinus en latín). El género es de Joseph Pitton de Tournefort (1656-1708) aunque hoy por motivos legales se le atribuye a Linneo.

Origen: Se cree que procede del Este y Nordeste de África o del Oriente Medio, aunque algunos creen que proviene de la India.

 

Flor del ricino
Ricinus Communis. Flor del ricino en Esparteros.

 

Descripción: Arbusto de tallo grueso y hueco, aunque puede alcanzar hasta 7 metros de altura. Hojas palmeadas de 5 a 9 lóbulos de borde ligeramente dentados, alternas, con un largo peciolo. Flores en inflorescencias erguidas que rematan los tallos. Frutos cubiertos por muchas púas. Suele ser polinizada por el viento. Las flores femeninas, en la parte superior de la inflorescencia, y las masculinas en la parte inferior, se abren en distintos días para evitar la autopolinización, haciéndolo las femeninas antes que las masculinas, lo que llaman los botánicos protoginia.

Sus semillas son ricas en nutrientes, lo que provoca que algunas especies de hormigas las recojan y, tras alimentarse de ellas, desechen el resto, dispersándolas. Así, las hormigas llevan muy lejos los hijos del ricino. En botánica a este tipo de dispersión se le llama mirmecocoria. Pero no es la única forma de que cuenta el ricino para dispersar sus semillas. Además, esta planta cuenta con una especie de ganchos que se sujetan al pelo de los mamíferos como si fuera un velcro y, por si fuera poco, debido a su poco peso, también son dispersadas por el viento; como tiene una estructura suberosa en sus paredes hace que flote en el agua, siendo transportada también por ríos y arroyos. Así el ricino cuenta con los tres tipos de dispersión que existen en la naturaleza: la animal (zoocoria), la aérea (anemocoria) y la acuática (hidrocoria).

Existe una variedad que presenta un color rojo vivo en toda la planta y es muy apreciado en jardinería por su bonita estética.

 

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Exigencias: Se cría en cunetas, escombreras y sitios humanizados. Necesita una temperatura cálida pues no aguanta las heladas. No es nada exigente con los tipos de suelo, prosperando bien tanto en suelos nitrogenados como en pobres, como arenas.

Usos: Se cultiva como ornamental la variedad roja, Ricinus communis var. Sanguineus, pues presenta un bonito color rojo que lo hace una planta realmente bella.

Las semillas del ricino son tan bonitas que, metidas en un frasco, lucen como pequeñas joyas.

También se cultiva en grandes extensiones para extraer el aceite de sus semillas, con destino a la industria y farmacia.

Sus hojas se han usado para alimentar un gusano de seda (Bombyx Cynthia).

Al aplastar entre los dedos una de sus semillas nos damos cuenta de la untuosidad de sus cotiledones, por su riqueza en aceite, hasta el 50% de su  composición. Hoy se usa en la industria de pinturas y barnices.

Del ricino se obtiene tinte. De su aceite, mezclado con alcohol, se elabora una colonia para el pelo áspero y reseco, dejándolo suave y brillante.

 

Ricino. Nuestra flora

 

Planta textil. Antiguamente se fabricaban con ella jabones y aceite para el alumbrado.

Para fabricar el aceite de ricino se prensa en frío, con lo que se obtiene un aceite más puro que si se hace en caliente. Pero hay que calentarlo para eliminar la tóxica ricina.

Hoy no se utiliza como purgante,  pero sí como excipiente de algunos medicamentos.

Con ricino se fabrican lubricantes de motores y líquidos de frenos. Se usa como lubricante sobre todo en aeronáutica y se está estudiando usarlo como biocombustible, con lo que tendría un espléndido futuro.

Propiedades medicinales: Sus semillas son muy venenosas.

Usado en medicina desde muy antiguo. Así Gaspard Bauhin lo nombra en 1623 como ricinus vulgaris, mucho antes de que Linneo lo bautizara con el nombre de Ricinus communis.

Su aceite era usado ya en el antiguo Egipto y en Grecia.

El aceite de ricino se obtenía de las semillas, calentándolas hasta destruir la ricina, y es uno de los purgantes más usados en otros tiempos por el ácido ricinoleico. Se considera el mejor purgante, pero se dejó de usar por su mal sabor, aunque algunos lo mezclaban con café, té, leche o cerveza.

 

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Disal

 

Es purgante en pequeñas dosis y letal en altas dosis.

También fue utilizado como crecepelos.

Es nombrado en algunos países como aceite de castor, ya que en el siglo XVI se creía que se obtenía del sauzgatillo.

Por vía externa, como emoliente y calma el picor.

En la medicina china se usa su aceite por vía externa en caso de inflación de la piel.

Se recomienda poner una gota de aceite para tratar los orzuelos.

Hoy las farmacias presentan medicamentos con estos componentes pero con el sabor enmascarado.

Su polen es responsable de algunas alergias respiratorias.

Componentes: las semillas contienen de 50 a 85 % de aceite con albuminoides como globina, también ricina, ricinina y ricidina, que son venenosas.

También tiene algunas enzimas: diastasa, lipasas y el fermento lab.

El aceite de ricino está compuesto de glicéridos del ácido ricinoleico, isorriconólico, ricínico, margaritínico y eleodínico.

Contiene también Vitaminas: alfa-tocoferol (vitamina E).

 

Ricino

 

Historia: En el papiro Ebers se menciona el uso de su aceite por los egipcios. Hoy se ha expandido por todo el mundo —siempre que tenga un clima adecuado— convirtiéndose en una auténtica plaga, por lo que se la considera una especie invasora y vencedora.

Era conocido desde muy antiguo por autores griegos como Teofrasto; Dioscórides lo trata en el capítulo 165 del libro IV con el nombre de kroton. Dioscórides, que lo nombraba también como cicino, nos dejó las indicaciones de cómo tomarlo y describió el árbol y su semilla como parecidos a garrapatas. También señaló su uso para las lámparas.

Andrés de Laguna nos dice: “De las semillas del ricino —llamado crotón y cici en griego—, parecidas a las garrapatas, se saca un aceite que bebido purga la cólera, el agua y la fema, pero molesta mucho al estómago. Majadas y aplicadas en forma de empasto quitan las manchas del sol en la piel. Las hojas alivian la hinchazón y con vinagre apagan el fuego de Sant Antón”.  También lo recomienda para combatir la ciática, pero advierte que solo debe ser usado por personas robustas.

Fray Juan Navarro añade: “Evacua los humores viscosos por vómito; se debe dar con cuidado, con sal tártara T, para matar las lombrices”.

Sus semillas se han encontrado en tumbas del antiguo Egipto. Por su toxicidad han producido envenenamientos en niños con consecuencia de muerte en pocas horas.

El aceite de ricino era muy usado en otros tiempos como purgante, y era famoso por su mal sabor y olor, que hasta provocaba el vómito. Durante la Guerra Civil española fue utilizado como método de tortura de los prisioneros políticos —haciéndoles beber grandes cantidades del aceite, lo que les provocaba fuertes diarreas— para obligarlos a confesar y humillarles. Estos mismos métodos fueron utilizados contra las esposas y familiares de republicanos a los que después se solía pasear sobre asnos para escarnio público.

Localización: Se encuentran en varios arroyos y riachuelos del término de Morón. Por su toxicidad no se cultiva en parques y jardines, aunque en la huerta del Hospital, antes de su reforma, había varios ejemplares.

 

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Fisioterapia Cantarranas 21 en Morón

 

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