La Sacerdotisa

Tea Tarot | Antonio M. Morales sobre ilustración de Ramón J. Lobo

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Una bella mujer de unos cincuenta años, sentada en un sillón orejero de una Biblioteca pública, con una rebeca azul sobre los hombros, lee el periódico. 

Lleva unas enormes gafas puestas al revés.

El periódico que lee también está al revés.

Dos jóvenes se ríen de ella.

 

JOVEN 1.-

Mira la vieja pelleja

que finge saber leer

y no debe contener

ni una letra en la molleja.

 

JOVEN 2.-

¡Quiere engañarnos la vieja!

Se merece un escarmiento.

 

JOVEN 1.-

Pues lo tendrá en un momento.

 

Se acercan a la señora, que continúa leyendo el periódico al revés. La incordian.

 

JOVEN 2.-

¡Con las hojas al revés,

finge usted lo que no es!

 

MUJER.-

¡Os juro que yo no miento!

Cada una a su manera

interpreta los renglones.

 

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JOVEN 1.-

Déjese usted de sermones.

¡Barragana, pordiosera!

 

La mujer se levanta. Se pone de pie en el sillón. Grita.

 

MUJER.-

¡No es esa buena manera

de hablar a sacerdotisa!

 

JOVEN 1.-

¡No sabe por donde pisa!

 

JOVEN 2.-

¡Esta no lee un pimiento!

 

MUJER.-

¡Vuelvo a jurar que no miento!

¡Mis palabras van a misa!

 

Los jóvenes la apremian para comprobar si sabe leer.

Se nota que se ríen de ella.

El desprecio está en el aire.

 

JOVEN 1.-

Pues hagamos una prueba.

¿Puede leer la portada?

 

MUJER.-

¡Estaría mejor callada!

 

JOVEN 2.-

¡Quiere dar higo por breva!

 

JOVEN 1.- (Haciendo el gesto de beber en una botella).

¡Valiente turca que lleva!

 

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MUJER.-

¡Os advierto que la prisa

hace huracán de la brisa!

¡Que en aras del vaticinio

ejecuto mi dominio,

pues soy la sacerdotisa!

 

JOVEN 1.

¡Lea ya que comprobemos

que no finge una mentira!

 

MUJER.-

¡Vuestros ojos tienen ira!

 

JOVEN 2.-

¡Y si miente, más tendremos!

 

JOVEN 1.-  (Amenazante)

¡O nos lee…

 

JOVEN 2.- (Más amenazante si cabe).

… o le leemos!

 

MUJER.-

Puesto que prisa tenéis

os daré lo que queréis…

 

Recorre el titular con sus dedos. El periódico sigue al revés.

 

En la puerta de repente

ocurrirá un accidente

y evitarlo no podréis.

 

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JOVEN 1.

¡Esta mujer está loca!

 

La empujan.

Sus gafas caen al suelo.

 

JOVEN 2.-

Vámonos como vinimos.

¡Al menos nos divertimos

con los chistes de su boca!

 

Se van.

Ella continúa leyendo en actitud expectante.

El periódico, claro está, sigue del revés.

Se oye un violento frenazo que proviene  del exterior. Cristales rotos. Voces lastimeras.

El sonido de la sirena de una ambulancia se cuela en la Biblioteca.

Ella recoge las gafas del suelo, se las vuelve a colocar al revés.

De nuevo se pone de pie sobre el sillón.

 

MUJER.-

¡La menda no se equivoca!

Quise alumbrar sus camino

previniendo su destino…

¡Pero no hay sacerdotisa

que ilumine con su misa

la estupidez de un cretino!

 

La sacerdotisa pone el periódico al derecho.

Sonido de  sirenas, silencio y oscuridad.

 

Texto de Antonio M. Morales. Ilustración de Ramón J. Lobo.

 

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One thought on “La Sacerdotisa

  1. Una narración digna de interpretación.
    Unos inexpertos con prejuicios, superficiales y sin control emocional. Insensibles ante un secreto revelado son víctimas de su propio desdén.
    Un discurso realizado con maestría.

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