Los Oficios Tradicionales y las Actividades Artesanas

Una gran riqueza y diversidad en toda la comarca

horno

Son de una gran riqueza y diversidad en toda la comarca. La escasa industrialización y la profunda vocación rural han permitido el desarrollo de una variedad de oficios destinados a proveer de utensilios cotidianos o labora les a los habitantes de la misma (alfareros, herreros, etc.).

 

En la actualidad, sólo se conservan dos importantes oficios tradicionales que siguen manteniendo sus características preindustriales: carácter individual, familiar, integral en su proceso productivo (realiza todas sus fases) y no estandarizado. Son los caleros y los salineros; ambos requieren de un espacio acondicionado para ello y su actividad presenta un carácter netamente estacional.

 

Así mismo, se conservan actividades realizadas por artesanos jubilados o mujeres de cierta edad, residentes en localidades o cortijos aislados y que se resisten a la desaparición de lo que fue un oficio tradicional permanente (cestería con fibra vegetal) o a la calidad de un producto artesanal (elaboración del queso, jabón casero, cisco, etc.).
Muchos de los oficios y su producción final artesana han desaparecido debido a las transformaciones sociales y técnicas que han provocado la pérdida de su función útil, permaneciendo en todo caso, sólo la meramente decorativa. Así, las actividades han desaparecido o han sido relegadas a “artesanía del ocio” 81 que no precisa de un emplazamiento específico o taller, que no son consideradas como oficios puesto que no están realizadas como actividad neta sino como “actividad que nadie hace” y que circunstancialmente, pueden aportar una fuente de ingresos  adicionales a las rentas familiares o servir como pauta de autoconsumo debido al aislamiento rural. Aquellas que han persistido y se han integrado en el sistema capitalista lo han hecho con carácter rentabilista (ladrillares o tejares) o con carácter simbólico, como representantes de la identidad de la localidad (talla de madera, cestos de pleita,anea, etc).
 
 

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La división tipológica de artesanos y oficios artesanales la ha establecido Fernández de Paz en dos grupos: artesanos por lugar de trabajo (con taller especializado, con taller acondicionado, sin taller o sitio específico y aquellos que necesitan desplazamientos) y artesanos clasificados por tiempo de dedicación (oficio permanente, estacional y de ocio).83 Las actividades tradicionales de la Serranía pueden clasificarse en función a su entidad como actividad, es decir por aquellas que aún conservan el oficio en un taller específico y durante un determinado período estacional y aquellas actividades que no requieren de espacio concreto y son consideradas “artesanías” por su producto final.

 

Los oficios y las actividades tradicionales son aquellas técnicas, habilidades o conocimientos, que se han ido forjando en el marco de las principales actividades productivas como consecuencia de los diversos procesos de trabajo desarrollados en un territorio. La experiencia en esta actividad ha generado culturas del trabajo y saberes tradicionales propios.84 Según esta definición, oficios tradicionales son las técnicas empleadas para sembrar, recolectar, almacenar,… las actividades  industriales de la molienda del trigo en el molino, de la aceituna en las almazaras, la destilación de los aguardientes en los alambiques…. Todas ya descritas en páginas anteriores, pero también son las relacionadas con la transformación de minerales en las caleras y salinas.

 

Fuente: Patrimonio Etnológico y Actividades Tradicionales en la Serranía Suroeste Sevillana. (Ed. Asociación Serranía Suroeste Sevillana, Grupo de Desarrollo Rural).

Texto de María Luisa Melero Melero. Fotografía Tres Fotógrafos.

 

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