«Lo que no se comunica no existe»
Gabriel García Márquez

Súbdito de una reina canalla

Memorias del destierro | Raúl Cortés

Fue precisamente en la obra de Umbral Teatro, La que no fue, donde conocí a una de las actrices con más carácter y talento que haya visto en los últimos tiempos: Reina Sánchez. De eso hace aproximadamente dos años, la compañía bogotana formaba parte del Festival Isidoro Albarreal y Reina se destacaba en aquel elenco, integrado completamente por mujeres, que tomó El Castillo de las Artes.

Una actriz inteligente, de presencia valiente y ademanes arrolladores. No se puede negar que tiene hay algo de dureza y frialdad en su aire, pero al mismo tiempo es capaz de cavar en la escena profundas simas de ternura y vulnerabilidad. El hilván fino de sus interpretaciones, repletas de matices, polivalencia y complejidad, testimonian que la pereirana es el recreo donde la vida se regaló amplios vuelos, vivencias que ella convierte en poesía a base sensibilidad y astucia.

 

Reina Sánchez

Reina Sánchez. Fotografía: redteatrocafetero.com

 

Reina Sánchez ha prolongado envidiablemente los aspectos más lúcidos de la juventud: los destellos incontenibles del entusiasmo, el afán aventurero, la ausencia de cansancio, el romanticismo del alma pura. Y ha comprometido esos ímpetus con el fuego reposado de una madurez —personal y artística— inspiradora. Ella es anárquica y canalla. Verdadera en los afectos y frontal en la palabra, no acepta cortes de palacio ni se da a los cortejos.

 

Reina Sánchez y Eduardo Galeano

 

Tras pasar varios años en Barcelona, acumulando vida y trabajos, hoy, de vuelta ya a su natal Colombia, Reina Sánchez combina las giras de Umbral con las de Teatro Temporal y la pieza “¿Fe?”, del dramaturgo quindiano Pedro Miguel Rozo, en la que comparte escenario con Diana Jaramillo.

Y al teatro le suma el cine. No dejen de ver Ella, película dirigida por Libia Stella, saludada tanto por el público como por la crítica y los premios. La cinta está protagonizada por Humberto Arango, sencillamente sublime, y por la propia Reina, que hace de la austeridad y la contención una antología. No se puede reflejar más ausencia en el vidrio de sus ojos, cuando la mirada se le aleja. No cabe tanto abismo en un silencio: si ella muere, lo hace para alumbrar el milagro.

 

Raúl Cortés.

 

La Web de Agenda Atalaya utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y de nuestra política de cookies, Acceda al enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies