«Lo que no se comunica no existe»
Gabriel García Márquez

Tiempo de alcaparras y de alcaparrones

A Teresa Espejo la pillamos con un aliño de alcaparras a medio preparar en su casa de La Puebla de Cazalla. Ella aliña las que su marido, José Águila, Tambora, recoge de los arbustos que crecen silvestres en las cercanías, los espinosos alcaparrales. Primero se hacen las pequeñas alcaparras y, después, los alcaparrones. El orden es el mismo que impone la naturaleza: los dos provienen de la misma planta, sólo que la alcaparra es el capullo de la flor y el alcaparrón, el fruto.

En todo caso, según desvela Teresa, ambas se aliñan igual. Alcaparras o alcaparrones se meten en agua durante tres o cuatro días. A los alcaparrones más grandes que el dedo gordo de una mano se les hace una rajita con un cuchillo antes de sumergirlos. Cada día se les cambia el agua. Después se aliñan con sal, vinagre, comino molido, ajo pelado y machacado y un pizca de pimentón, y se dejan un par de días hasta obtener el sabor deseado. En un bote, alcaparras o alcaparrones duran unos tres o cuatro meses. Esta receta es la misma que ya realizaba la madre de Teresa.

 

 

El procedimiento es muy similar al del aliño de las aceitunas, y al igual que ocurre con éstas, el fruto no está bueno tal y como se recoge de la naturaleza. Aunque la costumbre se está perdiendo, en La Puebla y otros municipios era habitual realizar el aliño de las alcaparras en las casas. Después, se toman tal cual, como aperitivo, o en ensaladas; en el caso de las alcaparras, es uno de los ingredientes de la salsa tártara.

La alcaparra alcaparrera nacía silvestre hace décadas y su fruto se recogía cada verano. Después creció la demanda y con ella se potenciaron los cultivos, que también se dan en la provincia en localidades como Morón o Marinaleda. Una de las empresas que se encargan de este cultivo en la provincia es La Tinaja, de esta última población. Cada vez queda menos gente que se dedica a este producto, que alcanza precios muy elevados: cuesta entre tres y cuatro veces más que la aceituna.

Ángeles Peitado / Diario de Sevilla.

Déjanos tu comentario

La Web de Agenda Atalaya utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y de nuestra política de cookies, Acceda al enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies