Vías Pecuarias de Arahal, Paradas y Marchena

Espacios naturales en la Serranía Suroeste Sevillana

Vía pecuaria Campiña Arahal Marchena Paradas

Tanto Arahal y Paradas como Marchena poseen dentro del trazado de vías pecuarias, algunas que merecen ser destacadas por los valores naturales que encierran y como senderos ecológicos que permiten el disfrute de los que se adentren en ellas.

En Arahal, podríamos destacar dentro de la vereda de Mariserrana el “seto del Saltillo Sillita”, localizado en la zona central del término municipal, limitando al norte con el cerro Saltillo y al este con el cortijo Saltillo-Sillita. Está formado por bosquetes intermitentes de encinas, coscojas y acebuches. En la misma vereda de Mariserrana, más hacia el sur, resaltar un seto formado por encinas, lentiscos, jaras, coscojas y acebuches entre otros.

Dentro de la vereda de Barros, el seto homónimo, situado en la zona sur del término municipal, limitando al oeste con el cordel de Morón y al este con la vereda de Mariserrana, podemos encontrar transectos con encinas, pinos piñoneros, lentiscos, coscojas, mirtos, palmitos, jaras, etc.

 

En el recorrido de estas vías subsisten ejemplos de la flora mediterránea.
En el recorrido de estas vías subsisten ejemplos de la flora mediterránea.

 

En la localidad de Marchena cabe destacar la cañada real de Morón, que comienza desde el núcleo urbano hacia el sur del término municipal, estando flanqueada por olmos hasta el cortijo de Vista Alegre. A partir de este punto, si abandonamos este sendero y nos desviamos hacia el suroeste por la vereda de los Pozuelos, llegaremos al descansadero del mismo nombre, recientemente reforestado con alcornoques, almeces y fresnos entre otras especies, donde aún se conserva una pileta en la que bebía el ganado que pacía en este área.

Resaltar igualmente el cordel de Jarda, la vereda de los Abrigosos, algunos transectos de la cañada real de Pruna y de la cañada real de Paradas, salpicadas de ejemplares de porte considerable de pinos piñoneros, chaparros, lentiscos, algarrobos, etc., donde se pueden apreciar esbozos del sotobosque mediterráneo, gracias al esfuerzo conservador de algunos colectivos.

 

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Del trazado de vías pecuarias de Paradas, destacamos el descansadero de Paterna, situado en la intersección de la cañada real de Sevilla-Marchena con el cordel de Paterna, próximo al cordel de los Tunantes y a la vereda de Fuentes de Andalucía. En este paraje, es donde se sitúa la denominada Fuente de la Guitarra, en la que según Isidro Salvago Pérez, “los romanos bebieron de sus aguas”. Paradas es una localidad ligada a sus fuentes, como la fuente del Birrete, la más antigua de todas y la de mayor calidad de sus aguas, de la que todavía perdura el edificio abovedado y el sistema de calles. Otras fuentes son El Pilar, dentro del municipio, de la que Madoz dijo “teniendo una de ellas un espacioso pilón de sillería, donde puede beber con desahogo un escuadrón de caballos” y El Cañuelo, en el acceso al municipio desde la carretera de Marchena. Siendo un deleite para el viajero, recorrer las fuentes de Paradas, que encierran recuerdos de otros tiempos en los que suponían fuentes de vida, fuentes que regalaban agua a los paradenses y transeúntes, fuentes con historia y de historias unidas a nuestra común cultura.

 

Francisco Conejero Perea es autor de Espacios Naturales en la Serranía Suroeste Sevillana, una edición del Grupo de Desarrollo Rural Serranía Suroeste Sevillana (2006), coordinada por Fernando J. Alcaide. Fotografías de Manuel Gil, Adolfo Garcerán y Enrique Gordillo.

 

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